En Montevideo hay una chimenea que sale del mar. Es una chimenea alta de
ladrillo visto. Una torre hueca a menos de 5 metros de la rambla.
Probablemente en algún momento tuvo una utilidad. Hoy no es más que un
árbol seco aguantando el vaivén de las olas.
En Málaga hay una chimenea junto al mar, sobre la playa. Popularmente la
llaman la torre Mónica porque algún enamorado, queriendo demostrarle su
incondicional e inconsciente amor -mide más de 60 metros- a una tal Mónica escribió su nombre
verticalmente y en letras gigante a lo largo de toda la chimenea. Hoy ya
no queda el nombre más que en el imaginario de la gente.
Las entradas de ambas chimeneas están selladas, ¿lo estarán también sus salidas? ¿No serán pasadizos que conectan ciudades? ¿No será que el mar necesita también de válvulas de escape?
Retratar el paso de los niños a la edad adulta a través de la turbia y violenta etapa de la adolescencia es algo que atrae a muchísimos fotógrafos. En ocasiones consiguen buenas imágenes, llenas de dolor, de misterioso despertar, de trauma y a la vez curiosidad. Pero luego no vuelven a retratarlos, por lo que en nuestro imaginario serán para siempre pequeños seres congelados en esa fase de muda, como una serpiente con la piel a medio quitar.
Alessandra Sanguinetti, fotógrafa argentina, se interesó por la fuerte unión de las primas Guille y Belinda. Hasta hace poco tiempo yo solo conocía las bellas imágenes de las dos niñas jugando, saltando, viviendo ésos últimos y felices años infantiles. Luego descubrí que Sanguinetti había seguido trabajando con estas dos niñas-mujeres desde que empezó a fotografiarlas en 1999. En estas últimas imágenes aún se puede percibir las fuerte relación establecidas entre ellas, aunque ya no rían como antes, aunque ya no construyan sus castillos de sueños infantiles.
Para ver más fotos puedes comprar los dos libros 'The Adventures of Guille and Belinda' o visitar su web donde además tiene imágenes de otros proyectos.
El fotógrafo argentino Marcos López paseaba por la Bienal de Arte de
Valencia (España) de 2001 cuando se topó con la fotografía del japonés
Hiroshi Sugimoto La última cena (2000), una recreación en blanco y negro
de la famosa obra homónima de Leonardo Da Vinci. En varias ocasiones Marcos López relató que, parado frente a la obra de
Sugimoto, un ángel con acento español le encomendó realizar su propia
versión.
No fue el primero, ni tampoco será el último iluminado, porque si se
hace una rápida búsqueda en Google aparecerán cientos de adaptaciones.
El cine -Viridiana de Buñuel es un ejemplo-, la publicidad, la moda y
las series de televisión, entre otras disciplinas, han versionado esta
comunión hasta la saciedad. (...)
Esta nueva edición de Asociación de ideas comienza con el hilo, la lana, los vínculos, de las cosas que unen (nos gusten o no). Como en todas los post de este tipo, esto es un juego al que todos están invitados a seguir jugando ;)
1. Hilos y elásticos
Ella vino del otro lado del océano, como yo también lo hice. ¿Y si las dos hubieramos estado siempre en aquel país? Es probable que entre 44 millones de personas nunca nos hubiéramos cruzado. Y es también posible que en esta ciudad de millón y medio de habitantes tampoco nos hubiéramos encontrado sino fuera porque alguien fue hilo y nos vinculó. Curiosamente, al tiempo descubrimos otros dos caminos que nos podrían haber conectado de una manera completamente diferente. ¿Hubiera cambiado eso? ¿Altera el resultado de la interrelación la manera en que te vinculas?
El fondo de esta foto es un fragmento desenfocado de la obra "Uno" de Silvina Arismendi que se expone en el SUBTE. Es un entramado de elásticos de colores que forman figuras geométricas imposibles. Y sin embargo, mientras estuvimos en esa sala pensamos que eran hilos y no bandas elásticas lo que lo componían. ¿Cuál es la diferencia? A la vista ninguna, ¿y desde el punto de vista de los clavos? Supongo que la tensión, aunque equilibrada, debe ser mayor que la de un hilo. Y como con los clavos, ¿los mapas de personas están formadas por hilos y por elásticos?
2. "Cuna de gato"
Para hacer una cuna de gato se necesita un hilo largo atado en sus extremos y dos pares de manos. Por pares, las manos, van agarrando las X formadas por los hilos y pasándolas por debajo para formar figuras. Y así se forman la Cuna de Gato, la Cama del Soldado, las Velas, el Pesebre,… En este link puedes aprender cómo hacerlo
Pero Cuna de Gato es también el título de uno de los libros de Kurt Vonnegut, un genio de la sátira, el humor negro y la ciencia ficción. Este es un libro crítico sobre una pequeña "república" en una isla del Caribe con una religión, el bokonismo, un producto extraño llamado Hielo 9 y un dictador hilarantes. La religión está en continuo cambio porque justamente el mismo que la prohibe, el dictador, es partícipe de su invención. Una farsa en el que poco a poco el protagonista va enredándose hasta tener las manos presas en una cuna de gato, y que bascará a alguien que de el siguiente paso en la lana para así poder escapar él.
3. Tejer
Tejer para mí es mi abuela materna armada con dos agujas bajo la axila canturreando y tejiendo jerseys para todos los primos. Tejer es también mi otra abuela con una sola aguja haciendo mantelitos de ganchillo de un blanco inmaculado. Ahora tejer soy también yo sentada en el salón de casa escuchando crepitar el fuego y consultando, de vez en cuando, los pasos a seguir en Internet. Tejer relaja, desestresa y te hace sentir feliz cuando logras terminar la prenda. En una época en que todo el trabajo está segmentarizado y especializado no solemos ser parte de los procesos desde su principio hasta su fin, especialmente con cosas como la vestimenta. Por eso, fabricar nuestras propias bufandas, gorros,.. es altamente satisfactorio.
Para terminar, destacamos el trabajo de Sandra Backlund, una diseñadora sueca de prendas de punto que trabaja a menudo la superposición de capas. Esto genera la sensación de que no contemplamos una sola prenda, sino una maquina o una escultura compuesta por diferentes piezas.Y si quieres saber más sobre diseñadores/marcas de punto, eneste blog
puedes encontrar 14 más.
Dejar pasar a las mujeres primero no es cortesía, es sexismo
Que le pregunten a mi pareja (hombre) en el supermercado y no a
mí/nosotros si tiene auto es machismo
Que el apellido del padre vaya primero si no
se pide lo contrario, es sexismo
"Qué lindas piernas, a qué hora abren" es
machismo, pero "Que linda que sos", también
Que le den la cuenta a él en un restaurante es sexismo
Llamar a la mujer por su nombre y al hombre
por el apellido es machismo
Besar a una mujer y dar la mano a un hombre es
sexismo
"Crimen pasional" en lugar de "asesinato" es machismo
Los argumentos fisicistas son sexismo
"Ayudar en casa" es sexismo
Los juguetes de tareas domésticas son machismo
Los argumentos fisicistas son sexismo
"La familia tradicional" es machismo
No dejarle llevar nada de peso es sexismo
Las religiones mayoritarias son machismo
Presuponer que a todo hombre le gusta el fútbol es sexismo